El juego continua...

El cuerpo de Jane Doe emerge de las pantanosas aguas y revelará el lado más oscuro de todo ser humano...




sábado, 28 de noviembre de 2009

El adiós (año 1996)


Eres veneno y su antídoto.
Miel dulce y amarga hiel.

Llegaste a mi vida, apoderándote de ella, haciéndome jugar a tu modo, poseyéndome...
Veía a través de tus ojos, bebía de tus labios, y vivía por tí.

Llenaste con tu sangre mis venas.

Me consumiste por dentro.

Me hiciste sufrir. Lentamente...

Cada suspiro me arrancaba de los labios tu nombre.

No había hora, ni minuto, ni segundo en que las lágrimas que derramadas por tí no me quemasen el rostro, pensando que no podía tenerte, que te alejabas de mi, dejándome sola en la cerrazón. Apartando el sol de mi vida, la luz de mis ojos...

No me queda nada.

Ya no te tengo, y nada soy sin ti.

Mi respiración se desvanece, mi corazón se detiene, y mis párpados caen sobre mis ojos.

Y por cuerpo agonizante resbalan las últimas gotas de tu sangre, veneno que me poseía.

¡Por fin no te siento! Ya no me duele tu marcha, porque ya no te quiero...
Una punzada de dolor recorrió mi cuerpo, al sentir que la última palabra que escapaba de mis labios, incapaces de mentirme, era tu nombre.

Tu nombre...
Que me devolvió por unos instantes la vida, mostrándome insolente que jamás podré olvidarte.

Y con lágrimas en los ojos dejé de sufrir. No porque ya no te quiera... sino porque he dejado de ser yo, para ser tú.

3 comentarios:

  1. Lo acabo de leer en voz alta para Dani , es precioso en serio. Nos a encantado y me ha sorprendido esta faceta tuya , cada dia me sorprendes .
    Tragicamente romántico.

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  2. Gracias. Os quiero. Prometo escribir más...

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  3. Hola JN Doe:

    He reeleido por tercera vez todos tus cortos y debo decir que cada vez me gustan más.
    Sobre todo los siniestros, casi góticos si no fuese por la falta de visceras.
    No es por que los de sexo no lo valgan, es que excitar a un hombre y, si además estas tú en medio me parece una labor mucho más sencilla.
    Pero como ya te comente, escondes una especie de tormento que me recuerda a los trabajos de POE.
    Escribe más por favor

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